martes, 1 de febrero de 2011

Miopía

El libre mercado a puesto de rodillas al estado y mermado su capacidad de lograr su fin que es el bien común. Hoy en día vemos que los estados periféricos subastan el hambre al peor postor, recabando así mano de obra con salarios famélicos que no dan para una vida digna a los "nuevos" asalariados.


Se puede argumentar que un salario de pobreza es mejor que nada y efectivamente lo es, pero sostener lo anterior supone una visión miope de la situación global. Esto ya que lo que a sucedido en las ultimas décadas es que los países desarrollados han exportado la mano de obra bien remunerada a los pises periféricos, siempre y cuando signifique un menor costo para la transnacional de que se trate. Es decir, si pagar cuatro salarios de hambre en Bangladesh supone un mayor benéfico para los accionistas de una compañía, frente a pagar un salario que alcance para una vida digna en Alemania, la decisión es sencilla, ¡Vamonos a Bangladesh! ¿Supone una mejoría para el mundo que cinco familias se mueran de hambre en vez de cuatro?


El estado a costa de salarios que no dan para vivir, no logra su fin. Empleo con hambre, no es empleo. El sistema actual no funciona. Los países desarrollados tendrán que recuperar los empleos exportados, el libre mercado tiene fecha fatal. México, miope en la periferia.


toto